Son quienes han decidido llevar el cannabis comestible a un negocio totalmente rentable. Los chocolates son sin duda, uno de sus productos estrellas.
Todos conocemos a Willy Wonka, ese personaje ficticio propietario de una tremenda y maravillosa fábrica de chocolates, protagonista de la novela y posterior película “Charlie y la fábrica de chocolate”.
Pero lo que pocos saben es que existen Willy Wonkas en la vida real, pero no son dueños de una fábrica de chocolates cualquiera, no señor, son dueños de una fábrica de chocolates que contienen marihuana y que son usados no sólo para deleitar al paladar, sino que con fines terapéuticos.
Uno de ellos es Penn Chan, un británico que trabaja en Londres que creó su imperio para quienes disfrutar de la dulzura del chocolate y que además no quieren fumarse la marihuana.
Su amor por los chocolates con marihuana nació hace años cuando su mamá padecía de dolores crónicos. Para ayudarla en su padecimiento, un día hizo chocolates con cannabis, santo remedio para su ciática.
Según cuenta, su madre hasta ese momento era anti cannábica, de hecho, lo había expulsado de la casa una vez que encontró una plantita de marihuana en su jardín. Sin embargo, después de haber constatado que los chocolates con marihuana, le aliviaban mucho su dolor e incluso la hicieron poder tomar un solo medicamento en vez de los 12 que debía, se volvió claramente una fan más de esta planta.
Penn Chan, (este no es su verdadero nombre sino que uno de fantasía, ya que quiere evitarse problemas), cuenta también que quienes consumen sus chocolates son personas que padecen de alzheimer o esclerosis múltiple.
Dentro de su gran gama de productos está el chocolate fudge, gomitas, dulce de leche cubierto de chocolate y hasta barritas.
Por otro lado también está Tripp Keber, quien pasó de estar en la vida política en Washington a darse cuenta de todo el potencial de la industria de la marihuana.
Fue así que creó su propia empresa que crea productos con cannabis de la más alta calidad. Acá puedes encontrar desde sodas con cannabis pasando por los famosos brownies y por supuesto chocolates. En su empresa tiene trabajando desde químicos hasta chefs profesionales para la elaboración de sus productos.
Su negocio es muy rentable en Washington y Colorado, estados donde la marihuana es legal.